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lunes, marzo 09, 2015

Reunión del Comité Ambiental


El próximo martes 10 de marzo, a las 15:30h.  tendrá lugar la reunión del Comité Ambiental de la Escuela Infantil El Sol. 

Desde la AMPA os invitamos a participar en esta reunión, donde se tratarán temas importantes que nos concierne como padres, como es todo lo relativo al comedor ecológico, al huerto de la Escuela o al desarrollo de actividades para nuestros hijos relacionadas con el medio ambiente. 

La Escuela nos brinda la oportunidad de participar en el desarrollo de diversas actividades relacionadas con la educación de nuestros hijos. No la desaproveches y ¡Participa! 

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lunes, diciembre 01, 2014

¡Ya está abierta la Soleteca!


El pasado viernes 28 de noviembre, como cada año, se abrió el servicio de préstamo de libros de la Soleteca para todos los niños y niñas, los bebés y sus familias.
Si quieres saber en qué consiste haz clic aquí



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miércoles, octubre 15, 2014

Las rabietas






Como hemos venido haciendo con otros artículos que nos han proporcionado las educadoras, os transcribimos uno que tiene que ver con las rabietas y cómo manejarlas. Esperamos que os sirva.

Las Rabietas ¿qué hacemos?



En el supermercado, a la hora de irse del parque, o peor aún en un avión... parece que los niños tuvieran un olfato especial a la hora de elegir el momento mas inoportuno para montar el show. Y si la rabieta es con público, mejor.

Los niños nos ponen a prueba constantemente y nosotros nos desesperamos, pero hay que tener en cuenta que no lo hacen con intención de fastidiarnos. Simplemente, todavía no saben experesarse de otra manera.

De momento, el niño no tiene el lenguaje tan desarrollado como para expresar lo que quiere y tampoco sabe todavía cómo manejar el enfado o la frustración que está sintiendo de forma tan intensa. Entonces, ¿qué hacemos? ¿esperar hasta los 4 años? Se preguntan muchos padres. Lo cierto es que es a partir de esa edad cuando las rabietas empiezan a formar parte del pasado, pero en el día a día, hay muchas cosas que se pueden hacer para, entre todos, acabar con las dichosas pataletas. 

1. Prevenir

Anticiparse a la situación es garantía de éxito. Los padres saben perfectamente cuáles son las situaciones que pueden desencadenar una rabieta. ¿Por qué tentar a la suerte? No pasa nada por dar un rodeo para no pasar por delante de la tienda de chuches, delante de la cual nuestro angelito disfruta imitando a la niña del exorcista todas las tardes. Y si nos encontramos con amigos en la calle, no podemos pedirle a un niño de dos años que aguante media hora de conversación.

También hay que tener en cuenta que cuando los niños están cansados, hambrientos o incluso están a punto de ponerse malitos están más irritables y son más propensos a las pataletas.

2. Despistar

A María Se le pone las orejas rojas, Jesús aprieta fuerte los puños, Sandra lloriquea y se mueve inquieta en su silla... Son signos de alarma que avisan de que el pequeño está a punto de perder el control. En estas situaciones hay que echar mano del improvisador que cada padre lleva por dentro para desviar la atención del niño. "Mira, vamos a contar cuántos coches rojos pasan!", le dice Sonia a su hija cuando la niña empieza a agobiarse en el autobús.
- Dependen del temperamento del niño. Los que de bebés lloraban mucho y eran difíciles de calmar, pueden tener más rabietas entre los 2 y los 4 años.

Otra opción es anticipar las consecuencias, por ejemplo "como te estás portando tan bien, al terminar te subo a caballito", Pero ¡ojo!, tratándose de niños pequeños la recompensa tiene que ser pronto y no es conveniente hacerlo siempre, ya que así entendería que solo tiene que portarse bien a cambio de premios.

3. Ignorar

Y llegamos al quid de la cuestión. Hemos seguido a rajatabla los pasos 1 y 2 y aun así, nos encontramos con una hermosa rabieta entre manos. Al igual que pasa con los adultos, con un niño en pleno ataque de ira no se puede razonar. Lo mejor que podemos hacer es ignorar su comportamiento, no prestarle ninguna atención ¿y eso por qué?Pues porque la pataleta es un comportamiento negativo y nuestra atención un premio, por lo tanto no tiene sentido premiarle con atención, aunque sea para regañarle, si lo que queremos es que deje de comportarse así.
- En casa es muy fácil. Basta con cambiarnos de habitación y seguir a lo nuestro. Seguramente ni tendremos que molestarnos en vigilarlo, ya que es muy probable que nos siga por toda la casa (ya hemos dicho que una rabieta sin público es como u jardín sin flores).
- En la calle, es otro cantar. Si estamos en una zona sin peligro basta con alejarnos unos metros, no mirarlo o hacer como que hablamos por teléfono. Si se pude hacer daño o intenta golpearnos a nosotros podemos sujetarlo con firmeza. 
- En un restaurante, lo más probable es que tengamos que sacarlo fuera un ratito hasta que se calme y seguramente en alguna ocasión habrá que ceder y que se salga con la suya. Esta debe ser la excepción y no la norma, ya que si los niños aprenden que llorando y pataleando al final obtienen lo que quieren, estamos perdidos. 

4. Pasar página

Una vez que haya pasado el chaparrón... a otra cosa. Aunque estemos todavía con el 'mosqueo' del mal rato que nos ha hecho pasar, en el momento en el que deje la rabieta le acogemos y damos por zanjado el tema sin hacer comentarios sobre lo ocurrido. 

Ya hemos hablado de qué hacer para reducir su mal comportamiento, pero los padres muchas veces olvidamos premiarles cuando lo hacen bien, con lo cual los niños sacan la conclusión de que solo les presta atención cuando se portan mal. En el día hay un montón de oportunidades para decirles lo bien que hacen las cosas: "¡Que bien está comiendo hoy mi niño!", "¡me encanta cuando juegas con tu primo sin pelearte!", "¡como me gusta qué me ayudes a regar las plantas!"
Del mismo modo, dedicarle todos los días un ratito de atención en exclusiva, compartiendo un juego del que él sea protagonista, es la mejor inversión anti-rabietas que podemos hacer. 

Alguna cosa mas sobre las rabietas

- Depende del temperamento del niño.  Los que de bebés lloraban mucho y eran difíciles de calmar, pueden tener más rabietas entre los 2 y los 4 años. 
- La actitud de los padres debe ser tranquila y firme. Si durante la rabieta, los niños ven que 'flaqueamos', esta durará más.
- Si nunca hemos ignorado su comportamiento durante las pataletas, es posible que estas aumenten en intensidad y frecuencia tras empezar a hacerlo, pero seguramente remitirá a los pocos días
- Aunque las pataletas parecen eternas, el desgaste físico y emocional de los peques es tan grande que no suelen durar mas de media hora y se reducen a 5 o 10 minutos si mantenemos siempre la misma actitud.
- Es importante que todas las personas que cuidan al peque sigan las mismas normas, que deben ser pocas y muy claras. 

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viernes, octubre 10, 2014

Período de adaptación




Compartimos con vosotros este documento que nos ha proporcionado la Escuela, donde se explica el período de adaptación de los niños/as a la misma.

DOCUMENTO PARA LAS FAMILIAS SOBRE EL PERIODO DE ADAPTACIÓN


La incorporación del niño/a a la escuela infantil supone una serie de cambios importantes para él o ella y su familia.

En relación al niño/a:

Deja el medio familiar, en el que se encuentra seguro/a, para adentrarse en un nuevo mundo, por ahora desconocido. Siente que pierde la seguridad y protección anterior y se tiene que enfrentar solo/a con sus propios recursos. Ha de establecer nuevas relaciones, integrar un nuevo adulto de referencia y compartirlo con otros niños/as.

El sentimiento de pérdida es un sentimiento real en el niño/a en ese momento. Esto se debe a que no tiene aún una noción temporal elaborada. Con la experiencia progresiva, este sentimiento de abandono se desvanece, adquiere la experiencia de comprobar que cada día suceden las mismas cosas, una tras otra, y que papá y mamá siempre vuelven a buscarle.

A lo largo del periodo de adaptación vivirá un proceso mediante el cual elaborará emocionalmente las ventajas y los inconvenientes que le supone la separación de la familia, hasta llegar voluntariamente a una aceptación interna de la misma.

La superación del periodo de adaptación es una conquista personal de cada niño/a. Es él o ella quien se adapta, no pudiendo el adulto evitar sus sentimientos, aunque sí mostrar comprensión y ayudarle a asumirlos.

Con la superación de este proceso se desarrollará su capacidad de crecer, decidir y ser él/ella mismo/a. En la escuela infantil ganará otra comunidad de iguales, con otros valores
complementarios a la familia. Aprenderá a no ser único/a, a confiar y sentirse seguro/a alejado del medio familiar.

Manifestaciones más frecuentes del periodo de adaptación:

Cada niño y niña vive su propio proceso de manera individual no existiendo un periodo de
adaptación estándar ni en sus manifestaciones ni en el tiempo que cada uno necesita. A continuación se señalan algunos de los comportamientos más frecuentes ante la adaptación, lo cual no quiere decir que hayan de dare simultáneamente, ni todos a la vez:

  • Alteraciones somáticas, sobre todo en los más pequeños (vómitos, diarreas, fiebre, mal dormir ); en los bebés, además de las anteriores, apatía, agitación excesiva, movimientos sin finalidad ni control, desinterés por las personas y el contacto.
  • Llanto, protesta, intento de huir, situarse en la puerta del aula agarrado a algún objeto personal.
  • Rechazo a la educadora. Aislamiento. Inhibición. No exploración del espacio.Apego al adulto. Miedo y recelo ante nuevas separaciones (entrada de extraños/as).
  • En la comida y la siesta los sentimientos se reavivan; incluso fuera de la escuela se pueden producir conductas no habituales, como no querer separarse de los padres, o alteraciones en el sueño, despertar bruscamente reclamando atención.
  • La entrada y la salida también pueden ser momentos críticos. Rabietas en la entrada o llanto en el reencuentro suelen ser conductas habituales.


La adaptación es un proceso que avanza desde la progresiva superación de la ansiedad, al establecimiento de vínculos afectivos. La incorporación por propia iniciativa a actividades de grupo, la exploración del espacio, las muestras de alegría y la expresión de sentimientos son
comportamientos que indican que el niño o la niña ya están adaptados a la escuela.

En relación a la familia:


La familia ante la separación de su hijo/a siente un grado mayor o menor de angustia, miedo ante lo desconocido, se pregunta si el niño/a sufrirá. Aparecen sentimientos de pena, temor,

inseguridad y dudas. Las familias también se adaptan.

Para padres y madres puede resultar difícil entender que es preciso que el niño/a realice su
propio aprendizaje y recorra su propio camino y que en algunos momentos se dude si todo esto merecerá la pena.

Es conveniente plantearse estos sentimientos como naturales y no empeñarse en negarlos, evitando así los dobles mensajes que se dan a veces a los niños/as.

Las expectativas de los padres con respecto a la escuela y el grado de confianza en las posibilidades del niño/a influirán determinantemente en su adaptación.

¿Cómo puede la familia ayudar al niño/a en su proceso?

Será importante un conocimiento previo de las personas que van a estar con su hijo o hija y del estilo educativo del centro. Para ello es bueno participar activamente en las entrevistas y
reuniones previas su entrada en el centro, con el fin de aclarar dudas, crear un clima de diálogo y confianza y establecer unos criterios comunes para el periodo.

Escalonar la estancia del niño/a en la escuela siempre que sea posible, de modo que vaya
aumentando progresivamente su permanencia en función de sus progresos y de las posibilidades organizativas de la familia. Intentar atrasar lo más posible la incorporación a los periodos de ampliación de horario, en el que no se encuentran las figuras iniciales de apego, hasta que el niño/a se vaya sintiendo más seguro/a.

El acompañamiento de la familia durante los primeros días favorece la exploración del niño/a desde la seguridad. La presencia del padre o de la madre deja revestida afectivamente el aula y las personas que en ella se encuentran, facilitando que el niño/a, en ausencia de la familia, pueda vivir con mayor familiaridad el espacio y las personas a las que su familia le confía. También permite a la familia conocer y confiar en ellas, al visualizar la dinámica del aula y el trato que se dispensa a niños y niñas. Mantener un contacto cotidiano a la entrada y la salida es crucial en este periodo, con el fin de valorar conjuntamente la evolución del proceso.

Es conveniente despedirse siempre al dejar al niño/a, aunque esto provoque llanto, procurando que la despedida sea breve y clara, evitando el engaño o desaparecer mientras está despistado/a. Decirle siempre quien vendrá a buscarle y a qué hora contribuirá a la larga a que el niño/a confíe y sienta seguridad en el comportamiento del adulto.

La familia también puede tratar de entender los sentimientos del niño/a, y en función de su edad, poner palabras a los mismos para que se sienta comprendido/a y contenido/a.


Es bueno procurar no hacer coincidir la incorporación a la escuela con cambios importantes en la vida del niño/a (destete, retirada del chupete, cambio de habitación,control de esfínteres, ... )


Es beneficioso anticipar al niño/a su incorporación a la escuela en términos adecuados a su edad, sintiéndola la familia como un lugar bueno para él/ella. Presentarla como un lugar apetecible, en el que pasarlo bien, conocer a otros niños/as, jugar y aprender muchas cosas.

¿Qué se hace desde la escuela infantil El Sol?

Contemplaremos a cada niño y niña en su individualidad. Conociendo previamente su historia, su ambiente familiar, sus hábitos.

Procuraremos que se sienta esperado/a, conocido/a, querido/a, único/a, distinto/a.

Estaremos disponibles ante sus necesidades. Favoreceremos la expresión de sus emociones, para contenerlas y canalizarlas, teniendo presente que es el niño/a el/la que resuelve la situación. Lo haremos desde el respeto, la comprensión y la
valoración.

Crearemos un clima de bienestar, organizando los espacios, tiempos y materiales en función de las necesidades de los niños/as, favoreciendo que traigan de casa objetos familiares que les den seguridad (almohada, peluche u otro objeto).

Planificaremos una organización flexible de la vida cotidiana, teniendo en cuenta las propuestas de los niños/as, su rechazo o conformidad.

Propondremos actividades que favorezcan la comunicación y el conocimiento mutuo.
Acordaremos, previamente a la incorporación del niño/a, los criterios a seguir durante este periodo y que tendrán en cuenta tanto las posibilidades de organizarse de la familia como la evolución del niño/a.

Mantendremos con la familia una comunicación especialmente fluida, transmitiendo la evolución del proceso de su hijo/a, estando disponibles para escuchar y atender las inquietudes, dudas, miedos y preocupaciones que surjan durante esta etapa.

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martes, enero 14, 2014

El Juego heurístico


Hoy transcribimos el interesante artículo que nos dejaron las profesoras de las aulas de 1-2 años sobre una de las actividades que realizan los peques en la escuela.

El juego heurístico con los pequeños de 20 meses.
por Anna Domènech, Elisabet Amorós


Hace unos cuantos años que en la escuela llevamos a cabo la actividad del juego heurístico. Siempre lo hemos valorado muy positivamente y creemos que se trata de un buen recurso para los niños y niñas de entre 18 y 24 meses. 

Los materiales que utilizamos para el juego heuristico son pocos convencionales, diferentes a los que encontramos en las tiendas de juguetes. A veces, son materiales de desecho de la escuela; otras, las familias nos ayudan a conseguirlo o lo compramos en las ferreterías, mercerías, etc. No obstante, hay una condición que debe darse y es que tiene que haber material suficiente para permitir el juego a los niños sin problemas. 


En cada sesión de la actividad, ofrecemos a los niños y niñas tres tipos de materiales diferentes, siempre pensados para que existan posibilidades de combinación entre ellos.

También son importantes los contenedores que ponemos a su alcance, que a menudo son botes de lata de leche en polvo o cajas de galletas. Estos recipientes permiten a las criaturas meter y sacar diferentes materiales, hacen ruido (cosa que los hace aún más atractivos) y a veces, también les permiten coleccionar o acaparar grandes cantidades de objetos.

Hay que tener siempre presente que no debe haber ningún elemento que suponga un peligro para las criaturas. Por eso seleccionamos muy cuidadosamente todos los materiales. El juego que los niños y niñas desarrollan es poco convencional. Les despierta la curiosidad y la creatividad y les estimula a ir haciendo descubrimientos. Cada niño hace su propio proceso, no hay pasos concretos que tengan que seguir. El mismo material puede convertirse en un juego totalmente diferente para cada criatura. 
Esta multiplicidad hace que no existan finalidades concretas y el éxito de la actividad de cada niño está garantizado. Tan válido resulta apilar como introducir, ensartar, clasificar, alinear, etc, la imaginación es el motor.

El juego heuristico consigue que los niños y niñas de esta edad, que necesitan mucho movimiento, se concentren bastante tiempo en una actividad intelectual.


Aunque prácticamente cualquier espacio es bueno para llevarlo a término, siempre procuramos que el ambiente sea agradable, tranquilo y relajado. Si es posible, hay que evitar la presencia de otros materiales demasiados estimulantes que puedan representar una distracción para la concentración de las criaturas. 


Anna Domènech Gilbert
Elisabet Amorós Albesa
Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica de Cataluña.
Aula infantil | núm. 64 | enero 2012

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miércoles, octubre 30, 2013

Comedor Ecológico

“Estimadas familias:
Como sabéis en la escuela estamos desarrollando un proyecto de comedor ecológico que, entre otras cosas, supone que una buena parte de los productos con los que se elaboran los alimentos que toman los niños y niñas son de origen ecológico, en concreto, las frutas y verduras, la carne de vacuno, la pasta, las legumbres, el arroz y el aceite de oliva.
Durante el mes de noviembre y debido a una modificación en los procedimeintos de tramitación administrativa del Ayuntamiento que han impedido su adecuado trámite, algunos de estos productos no se podrán adquirir. Por lo tanto, solo dispondremos de la fruta y verduras, las legumbres y el arroz de origen ecológico.
Se está intentando que las dificultades existentes se solucionen para que se pueda reanudar el consumo ecológico en la misma línea en que se venía haciendo.
El Consejo Escolar de la escuela está informado de la actual situación; no obstante, os mantendremos también informados de cómo vaya evolucionando este tema.
Fdo.- Equipo Directivo.”

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